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Las Risas de la Bruja (Historia de Terror)







Las Risas de la Bruja











En el complejo de verano de la playa del Saler en el que hablo en el relato de "Los pasos", ocurrió algo más. La familia de Lorena se hizo amiga de otra familia numerosa, concretamente de dos hermanos: Belén y Miki. 
    Belén era de la edad de la hermana mayor, y Miki salía aquel verano con Lorena. 
    Aquel verano era el verano en que la prima Merche y el amigo de la familia estaban pasando un mes, y en esta ocasión no había padres que vigilaran los actos de sus hijos. 
    Allí estaban Lorena y su hermana mayor (llamémosla Nieves), la prima Merche y el amigo de la familia (llamémosle Jorge), y los hermanos Belén y Miki (nombres también inventados). 
    












Noche de Halloween → Historia de Terror









Esta historia trata sobre un chico que trata de hacer contacto con su abuela ya fallecida,pero no sabe lo que le espera. 



Una noche de Halloween, por hacer algo de miedo, jugamos a la Ouija, cosa de la que siempre me arrepentiré.



La noche era fría, en el ambiente se notaba un aroma extraño, no sé definirlo con palabras; unos amigos y yo buscamos una vieja Ouija que mi familia siempre ha tenido guardada, era de mi bisabuela, la cual había muerto cuando yo aún no había nacido, y siempre había querido conocerla. Mis amigos hacían eso por diversión, yo por un fin, quería hablar con mi bisabuela.











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La Sesión comenzó, entre risas mis amigos bromeaban, yo estaba muy serio, concentrado, pero ellos no lo notaron, hasta que cayó un rayo que iluminó toda la habitación oscura, seguido de un trueno, que estremeció hasta el último de mis huesos. Asustados por el rayo, mis amigos, se quedaron en silencio, como yo, concentrándose, de repente, el puntero de la Ouija comenzó a moverse, preguntamos al unísono, quién era, pero no respondió.



El puntero se movía sin cesar de un lado para otro, sin formar palabras. Al final paró, y lentamente, formó las siguientes palabras: "Estoy yendo a por ustedes". Llamaron a la puerta, pero nadie se atrevió a abrirla, oímos la voz de quien llamaba, era una mujer, estaba en el pasillo, gritaba por entrar a mi habitación, el cerrojo estaba echado, no podía entrar, pero parecía que iba a tirar la puerta abajo. La mujer gritaba desesperada, la puerta iba a caer, así que empujamos la cama para atrancarla. La mujer cada vez más desesperada, gritaba mi nombre.



Yo tuve el impulso de abrir la puerta, pero me contuve, esos gritos eran desesperados.



Entonces me di cuenta, era mi bisabuela, algo me lo decía, aunque no podía explicar cómo lo sabía. Me lancé a abrir la puerta, quería verla, tenía que verla, pero mis amigos me agarraron.



Los gritos cesaron, una de mis amigas, tuvo un ataque de nervios, nos acercamos a consolarla, pero una voz grave y fuerte salió de ella diciendo que no nos acercáramos, nos quedamos de piedra.



La mujer del pasillo comenzó a gritar de nuevo: "¡Se los advertí, y no me hicistes caso, ahora moriras!". Mi amiga comenzó a moverse de un lado a otro, diciendo que nos mataría, intentamos abrir la puerta pero no pudimos, los gritos volvieron a cesar, conseguimos abrir la puerta, yo salí primero, pero se cerró detrás de mí. Oí los gritos aterrorizados de mis amigos, histéricos, pidiendo socorro, dando patadas a la puerta para abrirla.



Escribo mi historia, cuarenta y cinco años después de que ocurriera, pues acabo de salir de la cárcel, culpado por el asesinato de mis amigos, los cuales encontré muertos cuando conseguí abrir la puerta de mi habitación
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La Ouija → Historia de Terror

Lo Ouija



















Esta Historia tiene como plus que segun su autor es veridica..si te atreves a leerla...aqui te la dejo..



Antes de nada quiero daros la enhorabuena por la página, tengo 18 años y me siento desde hace años atraído por temas como la magia, los ovnis, las psicofonías, espiritismo, cine de terror, el gore, Stephen King, etc..., pero siempre como lector o como seguidor, nunca como practicante, no estoy loco, o al menos no del todo.

Quisiera compartir con vosotros una experiencia real que viví, ciertamente la experiencia la viví indiferente, sin tener conocimiento de lo que estaba pasando realmente, realidad que más tarde me reveló mi madre.





Sesiones de Ouija:



Ceuta. Corría el verano de 1986, por aquel entonces mi hermano Pablo tenía 2 años y yo 3, mi nombre es Luis. Una noche, aproximadamente sobre la 1 de la madrugada, mi madre nos oye gritar a mí y a mi hermano. Tras encender la luz y zarandearnos para que nos tranquilizáramos mi madre nos pregunta qué nos pasa. Acto seguido ambos decimos que hemos visto una bruja. Yo, realmente hoy por hoy no lo recuerdo, seguramente dijimos una bruja porque es el tópico infantil, pues bien, tras calmarnos nos echamos a dormir.



Al día siguiente mis padres lo tomaron a broma y rieron de lo ocurrido. A la noche siguiente volvió a pasar a la misma hora, así 2 semanas consecutivas. Entonces mi madre decidió llamar a Cristina, la que sería futura madrina de mi hermana Sonia, que en aquel momento no estaba en este mundo aún.



Cristina solía dedicarse a echar las cartas, realizar sesiones ouija, hacía extraños viajes a Marruecos donde según me dijo ella misma invocada a espíritus en las colinas de las montañas, y sin dudarlo un momento reunió a toda la familia (mi madre, padre, abuela y tía), y les propuso hacer una sesión ouija. Tras una breve discusión todos aceptaron.



Al comienzo de la sesión mi madre, profunda creyente en temas esotéricos sonreía mirando a mi padre sabiendo que cuando todo comenzara iba a ser el que más miedo pasaría, mientras él sonreía incrédulo y saber lo que iba a presenciar, mi abuela profunda cristiana muerta de miedo y mi tía parecía estar indiferente, Cristina -la supuesta médium- se lo tomó todo muy en serio.



Dispuestos a empezar, lo que realmente querían saber era el ¿por qué esos gritos a media noche sin venir a cuento? ¿Qué ven realmente los niños que tanto pánico tienen?



Según me contó mi madre un minuto de silencio hizo falta para que el vaso empezará a rotar en la tabla ouija, una tabla totalmente preparada que aún conservo. Todos serios empezaron a preguntar, asustados no podían creer lo que estaban viendo, incapaces de separarse del vaso, empezaron a preguntar.



¿eres hombre o mujer?, mujer fue la contestación



Acto seguido, sin necesidad de hacer más preguntas pudieron ver cómo el vaso marcaba letra a letra el nombre de Carmen Cano. El escribirlo en este momento me da escalofríos. Esta mujer le contó a los presentes que murió pocos años atrás, pero que dejó a un hijo en vida. Pues bien, según contó este supuesto fantasma, por decirlo de alguna manera, este hijo que tenía murió el mismo día que nació mi hermano Pablo y que él era la reencarnación de su hijo y que iba todas las noches a visitarle y a ver qué tal se encuentra. Por último les dijo que una semana más tarde volvieran a repetir la sesión para seguir manteniendo contacto. Mis familiares presentes en aquel momento, armados de valor aceptaron la propuesta.



El primer pensamiento de mi madre cuando terminó la sesión fue el de ir al cementerio a comprobar si realmente existía la tumba. Tras 5 minutos expectantes de búsqueda para más asombro dieron con la tumba de Carmen Cano, 1944 - 1984.



Después de esto quedarían supuestamente explicados los gritos a media noche. Una semana de intriga, todos querían hacer como que no había pasado nada esperando el momento de la nueva sesión sin hacer muchos comentarios. Los gritos cesaron, mi hermano y yo dejamos de ver la supuesta bruja, Carmen Cano.



Llegó el esperado momento, pasó la semana y volvieron a sentarse todos en círculo, en una mesa redonda situada en la habitación en la cual hoy por hoy duermo yo y comenzó la concentración. Como ocurrió la primera vez, dos minutos de silencio bastaron y la mesa empezó a moverse. Otro estaba preparado para recibir a Carmen, la sorpresa fue superior cuando en vez de Carmen apareció quien decía ser era un hombre de 40 años, marido de Carmen, el cual les dijo que no se fiaran de Carmen que era una mujer malvada y que lo único que quería era, palabras textuales: ¡matar al niño porque odia a la madre!, refiriendo en niño a mi hermano Pablo (el cual por cierto desconoce la historia, el que vivamos separados ayuda).



Ya por la noche el mismo día de la sesión, decidieron irse todos a dormir. Pasó una hora y todos dormían, excepto mis padres que solían hablar por la noche antes de dormir. Entre risa y risa vieron cómo mi tía sigilosa fue acercándose poco a poco a la cama y se paró en los pies. Acto seguido mis padres comenzaron a reír, mi tía a oírlos con voz masculina replicó ¡¡Callaros!! ¡¡Que os calléis!!, y añadió: no quiero que le contéis lo que habéis visto hoy a nadie, como se lo contéis a alguien vais a sufrir toda la vida!!.



A partir de ese momento se decide no volver a realizar más sesiones, ya que alcanzaron un punto demasiado elevado. Sentían que por mucho que les interesara el tema eso les venía en grande, había que olvidar todo aquello.



Pasó un mes exacto, serían alrededor de las 5 de la tarde, ese día lo recuerdo perfectamente: yo estaba viendo la televisión comiendo un bocadillo de nocilla, mientras mi hermano jugaba en la puerta de mi casa como otras tantas veces. Su bocadillo le esperaba encima de la mesa y mi madre salió a la puerta y gritó: Pablooo, pablooo, él no llegaba. Pasaron 5 minutos y mi madre se inquietó, recuerdo que lo llamó sin cesar 20 minutos, yo correteaba alrededor de ella, cuando de lejos vio a dos señoras caminar con el pantalón de mi hermano a cuestas. Estaba destrozado, ensangrentado. Mi madre enseguida lo reconoció como el pantalón de su hijo y las mujeres le dijeron que el pantalón era un niño que se había abierto la cabeza en la carretera. ¿Mi niño? ¿qué le ha pasado a mi niño?, gritaba mi madre llorando, mientras corría al lugar donde se había producido el accidente.



Por lo visto, según dijeron algunos testigos, el niño se cayó de un muro de 5 metros de alto a la carretera de cabeza al caer lo remató un coche, el accidente fue muy comentado en Ceuta, publicado en varios lugares, radio, televión, prensa, todo está archivado. Mi hermano fue inmediatamente llevado a Sevilla con prognóstico muy grave, era un niño de tan sólo 2 años. Lo primero que dijeron los médicos es que el caso era muy complicado, el niño había entrado en coma profundo y era difícil que sobreviviera o que lo hiciera en condiciones adecuadas, o sea, que o moría o quedaba hecho un vegetal para siempre. Al cabo de dos meses, mi hermano pegó un bote de la cama y dijo: ¡Mamá corre que va a empezar Barrio sésamo!; Mi madre, incrédula por lo que veía, llamaba a los médicos los que tras un breve repaso dijeron que el niño estaba perfectamente.



Un mes después todos volvimos a casa, con 3 bolsas de basura tamaño gigante repletas de juguetes y con mi hermano pegando botes en la parte exterior del barco que realiza el trayecto Algeciras-Ceuta. Recuerdo este instante como si fuera ayer, cierro los ojos y los puedo ver, al final, un final feliz para una historia espeluznante por lo menos para mí que la he sufrido de cerca.



Si habéis llegado hasta aquí es por que os ha interesado mi historia, me gustaría contaros millones de cosas que me han pasado, anécdotas que ponen los pelos de punta, pesadillas que me han quitado el sueño y me han dado que pensar muchos días, en fin todo una serie de experiencias, que poco a poco espero daros a conoces, hasta entonces, me despido. Felices Fiestas y prósperos poltergeits.